Tómate un minuto, cambia una vida

Tómate un minuto, cambia una vida

Por: Lizbeth Ovando
Psicóloga cognitivo conductual de niños y adolescentes.

Actualmente vivimos en un mundo tan acelerado que difícilmente podemos percatarnos de la situación emocional y psicológica por la que atraviesan nuestros conocidos, amigos, incluso familiares. Y en conmemoración del día mundial para prevención contra el suicidio 10 de septiembre, y las consecuencias devastadoras para el individuo, su familia y sociedad, nos centraremos en concientizar, sobre cómo prevenir un suicidio y con ello, cambiar el destino de una vida.

Pues de acuerdo, a la información emitida por la OMS (2012) menciona que “Cada año se suicida casi 1 millón de personas, viéndolo de otra manera es 1 muerte cada 40 segundos”, de la misma forma, menciona en los últimos 45 años la tasa de suicidio ha aumentado un 60% a nivel mundial. Situación alarmante completamente y triste, pues hablar de un suicidio es un problema sumamente complejo, donde evidentemente intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos, culturales, y ambientales.

¿Sabías qué? El suicidio actualmente es de las primeras causas de defunción entre personas de 15 a 44 años, y la segunda en personas de 10 a 24 años, las cuales no incluyen los tentativos, pues estos son hasta 20 veces más frecuentes que un suicidio consumado.
¡Súper grave! ¿no crees?

Ahora bien, sabiendo la gravedad del asunto, nosotros como amigos (as), familiares, pareja, de la persona en riesgo, podemos actuar a manera de ser una excelente red de apoyo y evitar intentos suicidas, y quizá te preguntarás; ¿Cómo es que nosotros podemos saber si alguno de nuestros familiares, o amigos (as) están pensando en acabar con su vida? Y sobre todo ¿Cómo podemos ayudar? Bueno, pues aquí te compartimos una serie de intervenciones y acciones para detectar y ayudar.

Hablar
La comunicación es muy importante, hagamos sentir a la persona que no está sola.

La familia y personas allegadas.
Juegan un papel muy importante como red de apoyo en rehabilitación y prevención de recaídas pues, le proporcionan a la persona vulnerable un entorne de seguridad y confianza, verse y sentirse arropado por personas, le ayuda a mantener la esperanza.

Pregunta.
Si la persona, habla de un suicidio o da otras señales, no esperemos a que “mejore”, sino hablemos al respecto, algunas veces las persona que consideran el suicidio se disponen a abordarlo solo si alguien pregunta mostrando que le preocupa e importa. Iniciando un dialogo con alguien que sospechamos considere el suicidio, le ayuda de muchas maneras, el solo hecho de platicar, por ejemplo, le hace sentirse menos solo (a) y más comprendido (a), sobre todo sabe que le importa a alguien, y así en la plática le hará saber que existe otra solución.

Aprendamos a escuchar.
Escuchemos sin juzgar, dotemos de seguridad, hacer saber que estamos ahí. Al considerar que está en peligro evitemos dejar solo (a), mantengamos junto a la persona en riesgo. Aunque juremos no decir y guardar el secreto, y pensemos traicionar su confianza, dilo y busca ayuda, con especialistas o líneas de ayuda, pues a veces pensamos que por sí mismos podemos ayudar, pero es más seguro buscar ayuda profesional.

Ahora que ya sabemos un poco más respecto a cómo podemos ayudar, ¡Toma conciencia y ayuda a cambiar una vida!

Consulta a nuestro equipo de la NOM 035, donde contamos con expertos en temas de salud mental y salud física para una orientación personalizada.

Referencias.
OMS (2012). Salud Mental. Prevención del suicidio.